Cuando se tiraban muros

10/11/2019

No aprendemos y nos encanta tropezar con la misma piedra. Hemos conocido, y muchos padecido, la indignante historia del Muro de Berlín. Se cumplen 30 años de la caída del “muro de la vergüenza” pero algunos siguen empecinados en levantar otros. Por Maskao Magacín

 

 Se cumplen 30 años de la caída del muro de Berlín o "muro de la vergüenza" / Detlef Machmüller

 

Al finalizar la II Guerra Mundial, Europa se convertiría en un tablero de ajedrez donde las dos superpotencias, Estados Unidos y la Unión Soviética, se repartirían el botín. La derrota de Hitler dejaba un territorio huérfano de soberanía en el corazón de Europa, pero soviéticos y americanos, con el papel marginal de los estados europeos, completamente devastados por la guerra, asumieron rápidamente el control de la zona.

 

De este modo y tras la Conferencia de Yalta, Alemania quedó dividida en cuatro sectores de ocupación: el soviético, el estadounidense, el francés y el británico. Cada sector sería gobernado por un representante militar designado por el país encargado del control de la zona y cada una de ellas sería independiente política y administrativamente.

 

 El inicio del muro de Berlín, fue una alambrada con una extensión de 155 km. que separó la ciudad / Dann Budnik

 

Tras el reparto, la ciudad de Berlín quedó íntegramente bajo control soviético, no obstante, al tratarse de la capital, se decidió que fuera controlada por los cuatro países. Como era de suponer, las malas relaciones entre los comunistas y los aliados fueron paulatinamente en aumento hasta llegar al punto en que surgieron dos monedas, dos ideales políticos y, finalmente, dos alemanias. Así, el 7 de octubre de 1949, el país germano quedaría dividido de la siguiente manera: los tres sectores occidentales conformarían la República Federal Alemana (RFA) y el sector soviético se convertiría en la República Democrática Alemana (RDA).

 

Con esta nueva redistribución, Berlín quedó dividida y se crearon 81 puntos de control y paso entre las dos zonas de la ciudad. Esta división afecto a familias y amistades que quedaron en un lado u otro.

 

"El 12 de agosto de 1961, la República Democrática Alemana inició la construcción del que denominó: Muro de Protección Antifascista"

 

La construcción del muro

La maltrecha economía soviética y la floreciente Berlín occidental, provocaron que hasta el año 1961, casi 3 millones de personas dejaran atrás la Alemania Oriental para adentrarse en el capitalismo de la Alemania Federal. La RDA comenzó a perder población, especialmente de personas muy cualificadas. En este contexto, Berlín escenificó el paradigma de la lucha entre facciones y bajo el pretexto de proteger a su población de los movimientos fascistas que querían evitar la creación de un estado socialista en la Alemania del Este, la noche del 12 de agosto de 1961, la República Democrática Alemana inició la construcción del que sería nombrado de forma oficial como el “Muro de Protección Antifascista”. Sin embargo, se trataba de impedir la pérdida de población que sufría la República Democrática Alemana.

 

Los medios de transporte quedaron interrumpidos y ninguno podía cruzar de una parte a otra. Durante los días siguientes, se comenzó a levantar un muro de ladrillo y las casas edificadas en la línea de construcción, fueron desalojadas.

 

En el lado occidental del muro, se construyeron plataformas para poder mirar hacia el otro lado e incluso, saludar desde la distancia, a familiares y amigos. Fotografía de marzo de 1963 / Paul Kremmer

 

 

Un muro reforzado

Con el paso de los años, hubo muchos intentos de escape e incluso algunos terminaron con éxito, lo que alertó a las autoridades de la RDA y el muro fue ampliándose hasta límites insospechados para aumentar su seguridad, convirtiéndose en una pared de hormigón de entre 3,5 y 4 metros de altura, con un armazón interior formado por cables de acero que aumentaban su resistencia y en la parte superior una superficie curva para que nadie pudiera agarrarse a ella y así dificultar al máximo cualquier intento de traspasarlo.

 

En 1976 se continuaba con la construcción del muro reforzando su seguridad, colocando los remates cilíndricos para dificultar más aún cualquier intento de cruzarlo / Detlef Machmüller

 

 

"Para hacer aún más infranqueable el muro, se creo la llamada ‘Franja de la muerte’. Tratar de escapar se convirtió en una misión casi imposible"

 

Para hacer aún más infranqueable el muro, se creó la llamada "franja de la muerte", formada por un foso, una alambrada, una carretera por la que circulaban constantemente vehículos militares, sistemas de alarma, armas automáticas, torres de vigilancia y patrullas acompañadas por perros las 24 horas del día. Tratar de escapar se convirtió entonces en una misión casi imposible y de alto riesgo. Aun así, fueron muchos los que lo intentaron.

En 1975, 43 kilómetros del muro contaban con la franja de la muerte, y el resto estaba protegido por vallas.

 

Uno de los pasos de control entre ambos lados. En medio, el espacio que a lo largo del muro se iría convirtiendo en la “Franja de la muerte”. Fotografía de marzo de 1963 / Paul Kremer

 

 

Consiguieron escapar

En 1964, un grupo de berlineses occidentales cavaron un túnel de 145 metros de largo, 12 metros de profundidad y 70 centímetros de diámetro por debajo del muro. Gracias a este túnel, unos 60 habitantes del Este consiguieron huir, tras entrar por un baño y salir por el sótano de una panadería.

 

Tres años antes, en 1961, el primer soldado oriental en desertar había mostrado otro camino. En el momento menos esperado, se lanzó a la carrera y arrojó su fusil para cruzar al Oeste lo más rápido posible. En 1963, una joven confeccionó uniformes soviéticos para unos amigos que lograron escapar en un automóvil -con ella escondida en el coche-, haciéndose pasar por soldados soviéticos que en perfecto ruso, saludaron en el control de paso al abandonar la República Democrática Alemana.

 

Un tramo del muro dentro de la ciudad de Berlín a principios de los 80 y con la famosa torre de comunicaciones al fondo.

Fundación Muro de Berlín

 

 

En el año 1973 y utilizando un pequeño motor para bicicleta, un alemán oriental construyó un mini submarino para cruzar el mar poniendo rumbo a Dinamarca, cubriendo una distancia de 25 kilómetros. Otro caso muy famoso, fue el del globo aeroestático que las familias Strelzyk y Wetzel fabricaron con mucho sigilo para su fuga en septiembre de 1979. Sin conocimientos en la materia, leyeron libros especializados en bibliotecas públicas, compraron materiales en diferentes tiendas para no levantar sospechas y usaron bombonas de butano como combustible. Tras un primer intento fallido, al segundo lo consiguieron.

 

"Entre 1961 y 1989, más de 5.000 personas trataron de cruzar el muro y más de 3.000 fueron detenidas"

 

Más de 5.000 intentos

Entre 1961 y 1989, más de 5.000 personas trataron de cruzar el muro y más de 3.000 fueron detenidas. Según el Centro de Estudios Históricos de Potsdam, se estima en 125 la cifra total de personas muertas en su intento por cruzarlo, la última de ellas, el 5 de febrero de 1989, nueve meses antes de la caída del muro y el consiguiente paso libre de personas. En el Museo del Muro de Checkpoint Charlie, en Berlín, se narran otras historias de cómo la gente consiguió cruzar el muro.

 

Mañana del 10 de noviembre de 1989 con miles de personas cruzando y con permiso, el desde ese momento, obsoleto

“muro de la vergüenza” / Detlef Machmüller

 

 

La caída del muro de Berlín

La caída del muro vino motivada por la apertura de fronteras entre Austria y Hungría en mayo de 1989, ya que cada vez más alemanes viajaban a Hungría para pedir asilo en las distintas embajadas de la República Federal Alemana. Este hecho motivó enormes manifestaciones en la berlinense Alexanderplatz que llevaron a que, el jueves 9 de noviembre de 1989, el gobierno de la RDA afirmara que el paso hacia el oeste estaba permitido. Ese mismo día, miles de personas se agolparon en los puntos de control para poder cruzar al otro lado y nadie pudo detenerlos, de forma que se produjo un éxodo masivo. Al día siguiente, se abrieron las primeras brechas en el muro y comenzó la cuenta atrás para el final de sus días. Una vez liberados, familias y amigos pudieron volver a verse después de 28 años de separación forzosa.

 

"Se trataba del primer paso hacia la reunificación de las dos alemanias, que tuvo lugar dos años después, el día 3 de octubre de 1990"

 

Durante la madrugada del 9 al 10 de noviembre, Berlín, Alemania, Europa y el mundo, cambiarían para siempre. Se abría la primera brecha en el que fue bautizado como "el Muro de la Vergüenza". La caída del muro sirvió no solo para derribar las barreras físicas que dividían Europa, sino también las emocionales. Se trataba del primer paso hacia la unificación de las dos alemanias, que tuvo lugar dos años después, el 3 de octubre de 1990. Su caída marcaba un hito en la situación vivida durante los últimos años: la Guerra Fría llegaba a su fin.

 

A principios de 1990, muchas secciones del muro se estaban quitando para siempre / Fundación Muro de Berlín

 

 

Berlín está preparado para celebrar el acontecimiento con distintos actos. Del 4 al 10 de noviembre tendrá lugar el principal y denominado: “30 años de la Revolución Pacífica de 1989 - La caída del Muro”. La ciudad creará una exhibición única al aire libre, con espacios representativos de aquella época entre 1989 y 1990.

 

"1,3 km del muro se ha mantenido en pie como un gran lienzo, donde artistas de todo el mundo han plasmado su crítica"

 

East Side Gallery

Es una sección de 1,3 km del muro de Berlín que se ha mantenido en pie con la idea de dejarlo como un gran lienzo, donde distintos artistas han expresado ideas y conceptos relacionados con el muro y la guerra fría. Está situada en la calle Mühlenstrasse dentro del distrito Friedrichshain-Kreuzberg, junto al río Spree, a 2,8 Km de Alexanderplatz que está en pleno centro de la ciudad.

 

La galería nos presenta 103 murales realizados por artistas de todo el planeta, que rinden homenaje a la libertad y a la esperanza por un mundo mejor tras la caída del muro y el fin de la guerra fría.

Los principales promotores de este proyecto fueron: Bodo Sperling, Barbara Greul Aschanta, Jörg Kubitzki y David Monti que, junto a la Federal Association of Artist BBK y la GDR Association, consiguieron poner en marcha la East Side Gallery en febrero de 1990.

 

 

Algunos murales se han convertido en iconos como el "Bruderkuss", pintado en 1990 por el artista ruso, Dmitri Vrubel, que satiriza la fotografía del beso entre Leonid Brézhnev y Erich Honecker, captada durante la celebración del 30 aniversario de la República Democrática Alemana en 1979. También de Vrubel es el mural "Gracias, Andréi Sajárov", dedicado al físico soviético que recibió el Nobel de la paz en 1975, debido a su activismo a favor de los Derechos Humanos. Tampoco pasa desapercibida la obra de la artista Birgit Kinder, titulada: "Prueba lo demás" donde vemos un coche Trabant (otro símbolo de la RDA) rompiendo el muro.

 

Hoy, 30 años después de la caída del Muro, la East Side Gallery se ha convertido en un símbolo mundial donde el arte nos cuenta, otra vez, los horrores del totalitarismo y nos invita a reflexionar sobre los caminos idóneos para un mundo mejor o

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