Escapada a Sintra

07/06/2019

A los pies de la Sierra de Sintra, es el municipio de la Lisboa metropolitana con mayor superficie de áreas protegidas. Se presenta como una villa tranquila, con callejuelas empinadas y estrechas, casas de colores que asoman entre los árboles y abundante gastronomía.

 

 La villa está llena de callejuelas y esquinas muy interesantes / Jaime Becerra

 

 

Nuestro vecino Portugal es un país ideal para hacer escapadas de fin de semana o de pocos días. Buena gastronomía, buena gente, lugares con encanto, mucha historia y buenos precios, son parte de los atractivos que hacen que merezca la pena visitarlo y disfrutarlo. Aquí os proponemos una de esas escapadas a Sintra, un pequeño pueblo, lleno de abolengo y muy cerquita de Lisboa.

 

Cogemos el tren en la Estación de Rossio, en el centro de la capital lusa, suelen salir cada 30 minutos y el viaje tarda poco más de media hora.

 

La estación de Sintra está a las afueras del corazón de la villa, pero un pequeño y agradable paseo de quince minutos, te lleva hasta el centro del pueblo donde el ajetreo, las tiendas, unas casas de colores y el Palacio de Sintra, con dos grandes chimeneas blancas, te dan la bienvenida.

 

Sintra tiene más de 33.000 habitantes y la ciudad fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco el 19 de diciembre de 1995. Su patrimonio arquitectónico combina los estilos morisco, gótico, mudéjar, manuelino, barroco e italianizante, un paisaje cultural que representa "un ejemplo único de la ocupación cultural de un lugar específico que ha sabido conservar su integridad esencial como representación de diversas culturas sucesivas".

 

Las casas van trepando por la montaña.

Vistas desde la plaza junto al Palacio de Sintra / Jaime Becerra

 

 

Existen varias líneas de microbuses que recorren los diferentes Palacios, casas fantásticas o conventos que están desperdigas a las afueras de la villa: Castelo dos Mouros, Palacio da Pena, Palácio Nacional de Sintra o Palácio da Vila, Palácio da Regaleira o Quinta da Regaleira, Palácio de Seteais, Palácio de Monserrate, Convento dos Capuchos, Palacio de Queluz, etc.

 

Sintra ha estado habitada desde el siglo II de nuestra era, fue parte de los territorios de la ciudad romana de Olissipo, con estatuto de Municipio Romano. En el año 713 comenzó el período musulmán, cuando Sintra pasó a depender de Lisboa y se desarrolló el centro histórico de la villa. Algunos textos de la época la señalan como el centro urbano más importante de la zona después de Lisboa. Alfonso I de Portugal venció a la Taifa de Badajoz en 1147 y conquistó Sintra para el cristianismo, otorgándole el título de municipio el 9 de enero de 1154. Durante el reinado de Juan I, entre 1385 y 1433, se instalaron conventos, monasterios y órdenes militares, se inició la construcción de palacios reales y fue poblada por aristócratas que levantaron suntuosas residencias en el centro y la periferia del poblado.

 

Muchas de esas edificaciones, aún siguen en pie para nuestro deleite. A día de hoy y desde la plaza junto al Palacio de Sintra, se siguen viendo con sus diferentes colores escalando la montaña y ofreciéndonos estampas que recuerdan a ilustraciones de cuentos. Es una sensación muy agradable el verse rodeado por este paisaje.

 

"El terremoto de 1755 dejó a la villa de Sintra  en el suelo y hubo

que reconstruirla"

 

En el siglo XVIII, Sintra fue relegada por la corte en favor de otras ciudades, hasta que el terremoto de 1755 devolvió la atención a la ciudad, quedó derribada y debió ser reconstruida.

 

Tras la reconstrucción, no tardarían mucho los viajeros y la aristocracia portuguesa en redescubrir el encanto de la villa. Así, el rey consorte, Fernando II, transformó un monasterio en el Palacio da Pena para convertirlo en residencia veraniega de la corte. En la segunda mitad del XIX, se instalaron establecimientos de alojamiento para los visitantes, convirtiendo a la ciudad en un centro turístico.

 

"Aunque es una pequeña villa, tiene cinco museos y diez galerías de arte"

 

A principios del siglo XX Sintra experimentó una gran urbanización, el turismo se masificaba e incluso hubo que lamentar la destrucción de algunas piezas del patrimonio cultural de la villa, lo que obligó a crear instituciones dedicadas a protegerlo. Ahora el municipio cuenta con cinco museos y diez galerías de arte, convirtiéndose también en un núcleo cultural con una amplia oferta para goce de sus habitantes y visitantes.

 

Pero en Sintra hay mucho que ver y descubrir. Como siempre, os aconsejamos caminar por sus calles, dejarse llevar e ir encontrando rincones, esquinas y lugares que nos sorprenderán. Pero hay sitios que son de obligada visita, aquí os señalo los que podríamos llamar: "principales". Los que incluimos son interesantes por su antigüedad, su historia, su ubicación o su arquitectura. Para visitar la gran mayoría de ellos, hay que pagar entrada, entre 8 - 14 euros y se puede reservar a través de internet.

 

Quinta da Regaleira

Puede que la Quinta da Regaleira sea el lugar más místico y cautivador de Sintra. Este palacete construido por un aristócrata portugués está rodeado de unos impresionantes jardines plagados de rincones secretos y cargados de simbolismo: la relación entre la masonería y el diseño del jardín es tan estrecha, que puede apreciarse en cada pequeño detalle.

 

Palacio Nacional de Sintra

El Palacio Nacional se encuentra en pleno centro de Sintra y es fácilmente reconocible por sus enormes chimeneas cónicas blancas. Vale la pena recorrerlo, posee una excelente muestra de mobiliario y objetos antiguos más algunas de las mejores composiciones de azulejos de Sintra.

Palacio Nacional de Sintra. Su construcción se inició en el siglo XVI y mezcla varios estilos de arquitectura:

medieval, gótica, manuelina, renacentista y romántica / Alves Gaspar

 

 

Palacio da Pena

Inconfundible por su colorida arquitectura, el Palacio da Pena se asienta sobre la sierra de Sintra, en la colina más alta de la villa dominando el paisaje. Es uno de los monumentos más famosos de Sintra y también uno de los más visitados.

Palacio Nacional da Pena, de estilo romántico, fue residencia de verano de la familia real portuguesa

durante el siglo XIX / Guillerme

 

 

Castelo dos Mouros

Las ruinas de este castillo árabe, levantado durante el siglo VIII, atestiguan el agitado pasado de Sintra y constituyen uno de los lugares con más historia de la villa. Recorrer el castillo es una gran ocasión para disfrutar la panorámica que nos ofrece.

Castelo dos Mouros o Castillo de Sintra. La primera fortificación es del siglo VIII - IX / Adam Jones

 

 

Palacio de Monserrate

Este pequeño palacio contiene elementos árabes y góticos. Está rodeado por un impresionante jardín lleno de árboles y flores de todos los rincones del mundo. Aunque se encuentra en las afueras de Sintra, es fácil llegar en coche o en autobús desde el centro.

Palacio de Montserrate. Palacete romántico mandado construir como quinta de veraneo familiar

por Francis Cook, I vizconde de Monserrate / K. Marais

 

 

"Lord Byron, después de visitar Sintra, la describió en una de sus cartas como

el lugar con más encanto de Europa"

 

Pero también hay que perderse por las calles de la villa, con un trazado de lo más divertido, subes cuestas y escaleras con la sonrisa en la boca. Talleres de artistas, pintores y ceramistas, tiendas de ropa, de recuerdos y bares con el nombre de Lord Byron, como agradecimiento y recuerdo al poeta inglés que, según se cuenta y después de visitar Sintra, la describió en una de sus cartas como el lugar con más encanto de Europa.

 

 Ayuntamiento de Sintra / Jaime Becerra

 

 

Y tanto moverse, da hambre. Llega el momento de degustar la comida de la zona, que turismo se hace también con el paladar. Después de haber realizado unas cuantas pruebas, os contamos lo que hemos encontrado, buena comida tradicional, raciones abundantes y a buen precio. No hay que olvidar que en Portugal se come bastante bien.

 

Apeadeiro

Avenida Dr. Miguel Bombarda, 3A. Junto a la estación de tren, es un restaurante familiar donde se sirve comida típica portuguesa. Las raciones son abundantes y los postres, que son caseros, están buenísimos. Probar el bacalao de la casa, con huevos, patatas y jamón serrano.

 

Fabrica das Verdadeiras Queijadas da Sapa

Volta do Duche, 12. Es la pastelería más famosa de Sintra, conocida por sus riquísimas queijadas. Un lugar perfecto en pleno centro para desayunar o merendar.

Las queijadas son un pequeño dulce o pastelito de queso, huevos, leche y azúcar.

 

imágenes para ampliar

Esculturas en una exposición al aire libre y casas en frente al Palacio Nacional de Sintra.

  

 

 

Restaurante O Lavrador

Rua 25 de Abril, 41 (Cabriz). Se encuentra un poco alejado del centro de Sintra, pero podéis llegar sin problemas. En este restaurante se sirve una de las mejores carnes a la piedra que hemos probado. El bacalao también está estupendo y la atención de la familia que lo lleva es excepcional.

 

A Tasca do Manel Largo

Dr Virgilio Horta, 5. Una pequeña tasca y buena alternativa para quienes queráis comer bien, rápido y barato en Sintra. Tiene menú del día muy económico y bastante completo con primero, segundo, pan y bebida. La comida es casera y el personal muy amable.

 

"Sintra está a 30 kilómetros de Lisboa y llegar a ella es cómodo y fácil"

 

Sintra está a 30 kilómetros de Lisboa y llegar a ella es cómodo y fácil, ya sea en transporte público o en coche. Es un cambio radical frente al bullicio de la capital, aquí reina la tranquilidad e incluso el tiempo parece ir más lento. Rodeada de montañas, parques y frondosas arboledas, es un lugar para disfrutar a todos los niveles, es una de esas escapadas imprescindible o

  

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