La mar de verde

11/02/2019

Es una Asociación sin ánimo de lucro, creada por personas desempleadas en busca de alternativas para trabajar. Entre sus proyectos, está la formación para el cultivo y reproducción de plantas como fomento de una economía verde y circular, una agricultura  urbana y ecológica, gracias a la que se pueda generar autoempleo, producir alimentos y oxigenar el planeta.

 

 

 

En el vivero de la Asociación, en Cádiz, nos espera su presidente, Ramón García Almozara, para hablarnos de este proyecto. Estamos rodeados de plantas, de compost, de tierra y arriates con lombrices que ayudan en el proceso de germinación. Hay mucha luz. Junto a Ramón está María José, ella atiende cada día, el cuidado de todo este vergel. Tienen fuerza y coraje para seguir adelante, luchando a pesar de los obstáculos. Ya han conocido las políticas del cambio en la Junta de Andalucía, que ha eliminado la Consejería de Medio Ambiente, con la que tenían casi aprobado un proyecto de talleres educativos sobre el cambio climático, el nuevo gobierno se los ha denegado, porque no entra en sus planes.

 

¿De dónde es usted, Ramón?

De aquí, de Cádiz, del casco antiguo.

 

Como presidente de la Asociación, ¿cuáles son sus funciones?

Superviso el día a día de la Asociación y del invernadero, que nos sirve para tener a más personas vinculadas. Desde el inicio y durante la temporada que llevamos aquí, mis funciones han sido muy diversas. Supervisar las actividades que estamos abarcando, sembrar, calendario, mantenimiento de los cultivos y que La Mar de Verde consiga sus objetivos de generar sinergias y alianzas, en definitiva, sembrar semillas en muchas áreas y disciplinas de la agricultura urbana.

 

Ramón García, presidente de La Mar de Verde, durante la entrevista

realizada en el vivero con el que cuenta la Asociación en Cádiz. / Jaime Becerra

 

 

Las multifunciones, ¿se debe a que hay poca gente en la Asociación?

Si, fluctúan personas según los proyectos. Se necesita este modelo de crecimiento para conocer cuáles son nuestras limitaciones y no sobredimensionarnos. Puede que a medio plazo necesitemos hacer una convocatoria

a través de una subvención o un plan de empleo, para poder acometer varias demandas. Tiene que haber soluciones alternativas a situaciones que se pueden dar.

Cádiz es un desierto y creo que con el tiempo puede ser un vergel.

 

¿Cómo ha terminado tan comprometido con la Asociación?

He estado ligado a la búsqueda de empleo y de alternativas de una forma de vida diferente, desde hace muchos años. A los 17 empecé a trabajar de temporero, desde 1977 hasta el 79 que ya empezó a aparecer el paro -no me gusta esa palabra- en el medio rural. Ser temporero no era una solución, era breve y no continuado en las diferentes cosechas de todos los cultivos masivos que hay en España. Eso me llevó a cambiar la orientación, desde el 80 empecé a estudiar y trabajar de otra manera, me hice carpintero, ebanista y artesano. Ahora me encuentro con una corriente cada vez mayor a nivel mundial, de algo que yo buscaba entonces, que era aprender el conocimiento en el medio rural, el medio campesino, el conocimiento en la naturaleza y como ella misma se auto fertiliza. Ese conocimiento no es ir a buscarlo allí y allí mismo desarrollarlo, es traer del medio rural esa sabiduría que se va olvidando, se va enterrando y recuperarla para la ciudad.

 

"La Asociación nace por la necesidad de buscar una alternativa al autoempleo

con el empleo verde"

 

¿Cuándo nace La Mar de Verde?

Empieza a formarse a lo largo de meses, con reuniones semanales de un par de horas. Comenzamos a darle forma al proyecto y a hacer un trabajo de campo, un estudio de mercado, sondeando, buscando sensibilidades, intentando descubrir elementos para convertirlos en recursos. Y nace por la necesidad de buscar una alternativa al autoempleo, como le llaman ahora, el empleo verde.

 

 Invernadero de la Asociación La Mar de Verde / Jaime Becerra

 

 

¿Cuáles son los objetivos de la Asociación?

Básicamente, son dos ramas las que se abren. Una es la sensibilización del medio y otra es el autoempleo.

Todo eso engloba muchas disciplinas, buscar sensibilización, generar empatía, sinergias, formar parte de redes

o crearlas, reeducarnos, crear calendarios de encuentro donde esta sensibilidad salga de manera espontánea y crear los espacios para esos encuentros. Hacer ver a la gente que hay problemas que surgen a la hora de implantar alternativas, pero que también se encuentran soluciones.

 

"Las azoteas o los patios siempre han sido maceto huertos en Andalucía"

 

¿Qué salida tiene una persona a través de esta Asociación?

Tiene la salida de haber desarrollado una capacitación para implantar en multitud de cultivos, no solo en tipos de plantas, si no en formas de cultivar y romper la visión que se tiene en general, que una ciudad como Cádiz no tiene tierra. No tiene tierra, pero tiene espacios que podemos reinventar. Los cultivos verticales, por ejemplo, es una

de las mejores soluciones, el maceto huerto, lo mismo. El término maceto huerto, existe desde siempre en Cádiz

y tantas otras poblaciones andaluzas. Las azoteas o los patios, siempre han sido maceto huertos. Ornamentales, pero siempre ha habido una planta alimenticia.

Las corrientes de moda, nos han llevado a tender hacia ese conocimiento como escaparate ornamental. Y eso es lo que hay que reconvertir, si somos capaces de plantar geranios, planta del dinero, cintas, etc., podemos plantar, cultivar y aprender de esas plantas que serán nuestros alimentos.

 

 Semillero con una gran variedad de plantas / Jaime Becerra

 

 

¿Cómo se hacer llegar la idea de una economía alternativa y sostenible, dentro de una sociedad basada

en el consumo?

Demostrando que hay cada vez más, un mirar para otro lado frente al despilfarro en esta sociedad consumista. Y que todo ese despilfarro, en parte y a nivel mundial, se está utilizando para reconvertirlo y empezamos a conocer como el reciclaje. Aplicar esa filosofía en términos prácticos, consiste en definir qué elementos son posibles convertir en recursos, eso es reutilizar. Lo que termina considerándose un desecho, es nuestra materia prima, con

la que hemos conseguido tener todo este proceso de vida que mantenemos, cultivamos y alimentamos.

Cultivar plantas es muy barato, reproducir plantas, es muy barato, solo necesitas conocimiento, espacio, voluntad

y un pequeño capital. Y luego generar alianzas, sinergias y no depender de que ocurra, si no, provocarlas.

 

El cultivo, las plantas, ¿son un medio para motivar?

Nosotros utilizamos las plantas como una herramienta que consigue ese vínculo, un estímulo. Ese estímulo es el que provoca el vínculo, y ese vínculo es el que tenemos que aprovechar y compartirlo. Al transmitir ese estímulo, lo que hacemos es despertar un ansia, curiosidad en distintos grados y niveles, a todas las edades y a todos los tejidos de la ciudad.

 

"De alguna manera, las plantas te empiezan a cultivar a ti"

 

¿Cómo ayuda este proyecto a la inclusión socio laboral?

El trabajar con personas en situación de desempleo o de exclusión, ha sido motivado porque los mismos que desarrollamos esta idea, hemos pasado y estamos pasando esas situaciones. Yo soy desempleado, pero muy en activo, y así debe haber muchas personas en búsqueda de alternativas. Las personas que más están en esa búsqueda, son precisamente las más necesitadas, las más excluidas. Demostramos así, la transmisión y la colectividad, y todo lo que pueda surgir de ahí, es positivo para la comunidad, es convivencia, es desarrollo, es conocimiento, es educación, es salud, es curación y por eso muchos colectivos necesitan "terapia", por decirlo así. Es muy amplio el contenido que puedes encontrar en esa práctica, porque acompañar el crecimiento de algo vivo que se desarrolla delante de ti, gracias al mínimo de atención que le prestes, es casi mágico. De alguna manera, las plantas te empiezan a cultivar a ti, cuando te dejas llevar por ese proceso.

 

 El cultivo de las plantas es un estímulo, una terapia / Jaime Becerra

 

 

Dos veces por semana, en el invernadero, tenéis jornadas de puertas abiertas.

Abrimos la posibilidad para que se comparta con nosotros el proceso que se está desarrollando en ese momento. Hacerlos partícipes de lo que nosotros vamos viendo y aprendiendo a través del ensayo - error, lo que capacita a la persona para que abra su conocimiento, algo más que tener plantas en el balcón o la ventana.

 

 Dos veces por semana, hay jornadas de puertas abiertas en el invernadero / La Mar de Verde

 

 

¿Cuántas personas, más o menos, integran la Asociación?

Ahora mismo, sobre unas quince personas.

 

¿Tenéis ayuda institucional?

Hace más de dos años empezamos reuniones para captar la sensibilidad de las administraciones y empezamos por la local. Tuvimos reuniones con distintas concejalías y concejales, exponiéndoles nuestro proyecto, implicándoles en la visión de formar una línea de desarrollo en Cádiz, que pudiera propiciar todas estas tendencias de la agricultura en las ciudades. Y fue interesante esa colaboración para, por ejemplo, identificar parcelas en toda la ciudad, sus propietarios, características y términos jurídicos para ver la posibilidad de acometer huertos urbanos

en esos espacios.

Era un mapeo que nos servía para hacer propuestas, como a un banco que tiene un solar vacío desde hace años

o una Asociación de Vecinos que tienen unos espacios ajardinados, o como promocionarnos a los particulares que tienen patios traseros, azoteas, etc. Todo eso propicio una visión clara de que en Cádiz había que hacer mucho trabajo. Con las conclusiones que sacamos, elaboramos un borrador para un Plan Municipal de Huertos Urbanos que ofrecimos al Ayuntamiento de Cádiz y al equipo de gobierno, para que ellos y las concejalías que estimaran, lideraran este Plan. Nos reunimos con el alcalde, la concejala de Empleo y el concejal de Medio Ambiente, se sentó un compromiso de destinar una cuantía anual para huertos urbanos. Y un acuerdo plenario votado por mayoría, garantizaba que nuestra presencia, ofreciéndonos como recurso, se pusiera en valor.

 

"Nos toca continuar con ese vía crucis con las administraciones para que se pongan las pilas, si no, vendrán otros y nos quitarán, nunca mejor dicho, el terreno"

 

Entendimos entonces, que las Concejalías de Empleo y Medio Ambiente, iban a trabajar para asignar de forma oficial los 50.000 € para el Plan Municipal de Huertos Urbanos en el pleno siguiente, la dotación no era para La Mar de Verde, era para el Plan. Y hasta el día de hoy, desde hace casi un año, no sabemos nada. Las reuniones que mantuvimos posteriormente con técnicos de Medio Ambiente, no fueron operativas, los correos constantes al concejal de Medio Ambiente, Álvaro de la Fuente, no eran contestados y concluimos que no estaba en sus horizontes la necesidad de que esos 50.000 € fueran una inversión real.

 

 Todas las plantas en el invernadero, tienen un aspecto magnífico / Jaime Becerra

 

Después enviamos una carta al alcalde, en unos términos en que decidíamos no emplear más ilusiones ni tiempo en la persecución de ese Plan Municipal de Huertos Urbanos. Hemos tenido que hacer algunas actuaciones a últimos de año, tanto dinerarias como acometidas de obra, y hay algunas propuestas que están ahí, en el aire.

Nos toca continuar con ese Vía Crucis con las administraciones para que se pongan las pilas, si no, vendrán otros

y nos quitarán, nunca mejor dicho, el terreno.

Luego hay asociaciones, como la que nos ha brindado el uso de estas instalaciones, a la que tenemos que corresponder, como hemos hecho ya con un taller práctico e ideas futuras.

 

Entonces, ¿Cómo se financia la Asociación?

Hasta ahora, con el esfuerzo para convertir los recursos en operativos para mitigar las carencias económicas y con algunas donaciones. Y los proyectos que pretendemos llevar a cabo, los hemos presentado en entidades financieras como La Caixa, que nos ha aprobado el 40% de un proyecto de convocatoria para cursos de capacitación de agricultura local en Cádiz, más otra financiación que está a punto de concretarse a través de una concejalía, con la cual es posible que consigamos el 80% para el proyecto de convocatoria.

 

 Una hermosa lechuga atada / Jaime Becerra

 

¿Cuánto lleváis funcionando y qué logros habéis conseguido?

A mediados de 2016, recogíamos el acuerdo plenario y nos propusimos formar el equipo para desarrollar los Huertos Urbanos en Cádiz. Estábamos en un colectivo de desempleados, en lucha contra el desempleo y la exclusión social, salimos de ahí con el convencimiento de poner en marcha el proyecto, éramos seis o siete personas, algunos colaboradores y un técnico en la materia para hacer frente al proyecto.

Y como logros, demostrar que la suerte depende de saber administrar los recursos, con el máximo potencial que puedas tener, si no te plantas en el camino, no te traen las cosas a la puerta de casa, transmitir esa idea y que se unan a este proyecto cada vez más personas, es uno de los primeros logros.

Segundo logro, el ir abriendo un espacio que no existía en esta ciudad, y eso es algo que seguimos consiguiendo poco a poco. A partir de ahí, hay muchos pequeños grandes logros. Los grandes logros, consisten en conocer tus limitaciones y no estar vendiendo humo, como hacen los políticos y dirigentes.

 

¿Cómo surge el nombre: La Mar de Verde?

Surge en un sótano. Éramos unos cuantos y nos alimentamos con esos juegos de palabras tan gaditanos que usamos para transformar la realidad, y fue una expresión espontánea de uno de los compañeros, de Abelino, que dijo: "La Mar de Verde". Y surgió así y todos dijimos: ¡estupendo!, no busquemos más.

 

María José

Es de Cádiz y se incorporó a la Asociación en septiembre pasado. Se encarga del vivero, es agricultora ecológica

y cada día lo dedica a la jardinería, a reproducir plantas, es su vida. En las jornadas de puertas abiertas, ofrece sus conocimientos indicando lo que hay que hacer en cada momento.

 

María José, miembro de la Asociación y responsable del invernadero / Jaime Becerra 

 

 

En su casa tiene una azotea comunitaria donde todos los vecinos tienen plantas, ella las tiene ornamentales y agrícolas. Todos los días del año viene al vivero, dice que las plantas no entienden de fiestas.

En Cádiz conoce a poquita gente que haga algo parecido, aunque poco a poco hay más. Cree que la gente debería aficionarse más, que va muy lento. Dice, desde su experiencia, que a los hombres les gusta más la jardinería y los huertos que a las mujeres.

 

"La gente se está metiendo en esto de los huertos para comer un poco más sano"

 

Cree que también hay preocupación por la alimentación y por eso la gente se está metiendo en este tema de los huertos, comer un poquito más sano y aprender a cultivar sus propios frutos aunque sea poquito, en un balcón o las aromáticas en la cocina, en un micro huerto.

Aclaración de Álvaro de la Fuente Carrasco, Teniente de Alcalde del Área de Medio Ambiente

del Ayuntamiento de Cádiz.

 

En este artículo y en respuesta a la pregunta que realizamos sobre si la Asociación La Mar de Verde recibe ayuda institucional, su presidente, Ramón García, en su respuesta, hace alusión al "concejal" de Medio Ambiente, Álvaro de la Fuente, explicando:

"...los correos constantes al concejal de Medio Ambiente, Álvaro de la Fuente, no eran contestados y concluimos que no estaba en sus horizontes la necesidad de que esos 50.000 € fueran una inversión real." 

 

Con el fin de contrastar esta información, nos pusimos en contacto con el Teniente de Alcalde del Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Cádiz, y por escrito, nos ha dado su respuesta:

 

Estimado Sr. Becerra,

En primer lugar, agradecerle la deferencia para contrastar la información que me remite en su carta.

 

Indicarle que, efectivamente, esta nueva asociación ha mantenido reuniones tanto conmigo, como con personal técnico del Área de Medio Ambiente para mostrar su interés y ofrecer su conocimiento en el desarrollo de huertos urbanos. En dichas reuniones se observó la conveniencia de buscar y organizar recursos o espacios a través de los cuales desarrollar la actividad, que podían plasmarse en un plan municipal, herramienta con la que la ciudad nunca había contado.

 

Si bien se les ha abierto las puertas de la Delegación para profundizar en la materia, no existe ningún acuerdo, verbal o escrito, entre el Ayuntamiento de Cádiz y La Mar de Verde, en el que dicha asociación suponga un recurso para la gestión de un plan municipal, como afirman en la respuesta recogida en su escrito, como tampoco existe en el Área de Medio Ambiente una partida presupuestaria de 50.000€ destinada a tal fin concreto.

 

No obstante, desde el Área de Medio Ambiente se impulsó durante 2017 la creación del Centro Formativo para la Sostenibilidad ISLA-ECO, ubicado en el Parque Genovés, gestionado con medios municipales. Este espacio recibió durante 2018 la visita de 10.478 personas, principalmente alumnado de numerosos centros educativos y diversas asociaciones, acercándoles el mundo de la horticultura y su vinculación con la alimentación saludable, enfocado desde el conocimiento básico de la botánica, la morfología y ecología de las plantas, la multiplicación vegetal o los tipos de suelo, concluyendo con un programa de “Alimentación Saludable” donde los participantes descubren los beneficios del producto extraído de un huerto ecológico.

 

Durante 2019, además del mantenimiento de dichas actividades, se desarrollará un nuevo programa específico en el que se enfoque la lucha contra el cambio climático desde las macetas-huertos en azoteas. La Fundación Europea de Educación Ambiental (FEE) otorgó en 2018 el distintivo “Centro Azul” a ISLA-ECO.

 

Reciba un cordial saludo.

Álvaro de la Fuente Carrasco

Teniente de Alcalde del Área de Medio Ambiente

 

 

 

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