Vejer, cima y playa

09/11/2018

Vejer de la Frontera es uno de los pueblos más bonitos de la provincia de Cádiz, se asienta sobre un monte de 200 metros de altura, como si fuera un faro guía de albo resplandor. Abajo, en la costa, están sus maravillosas playas, en la pedanía de El Palmar.

 

Playas de El Palmar.

 

 Es un pueblo blanco que reúne todas las condiciones como enclave turístico de calidad y gran hermosura. Un lugar que puede ser visitado todo el año ya que su encanto no conoce estaciones. Además, cuenta con un tiempo bondadoso casi todo el año.  

 

En 1976 Vejer fue declarado conjunto Histórico Artístico 

 

Vejer se ve desde la carretera, en lo alto, imponente. En 1976 fue declarado conjunto histórico-artístico y su "apellido": de la frontera, se debe a haber sido lugar limítrofe, junto a la Frontera Granadina, en tiempos de Alfonso XI.

 

  El contraste entre pueblo interior en la cima de un monte y su parte de la costa, aportan una mezcla que beneficia en muchos aspectos, como el gastronómico. Huerta y pescado, ganado y marisco. Mar o monte. Poco a poco la atmósfera teje unos brazos invisibles que te hacen sentir muy cómodo. Cuenta con un centro histórico amurallado con castillo, iglesias, callejuelas, tiendas, restaurantes, bares y muchas aventuras por descubrir. Son muy conocidos sus molinos, antiguos testigos de otras épocas a los que hoy se les rinde homenaje. Los molinos San Francisco y San José, restaurados, están en la parte alta del pueblo, en el Parque del Viento, un Centro de Interpretación que explica la historia de estos ingenios con aspas y las labores que se hacían en ellos. Los Molinos se pueden visitar y ver los mecanismos que hacían girar la vela y su transmisión hasta la enorme muela. Hay también aperos antiguos y recuerdos variopintos que cubren las paredes de forma anárquica en el interior.  

 

 

 Los molinos, en la parte alta de Vejer y vistas

del pueblo, desde la calle Don Quijote. / Jaime Becerra

 

 

 

Un pueblo blanco

 

Bajando desde los molinos, podemos llegar a la calle Don Quijote, donde encontramos un excelente mirador con una quebrada a sus pies. Son unas vistas del Casco Histórico que no te dejarán indiferente, este ángulo no se suele ver ya que en la mayoría de las ocasiones, se entra al pueblo por la calle Los Remedios, después de haber subido una sinuosa carretera que nos encumbra hasta el centro del pueblo. Seguimos por las calles Iglesia de San Miguel y Juan Relinque, donde te irás cruzando con estampas típicas y cada rincón será motivo de deleite. En cada detalle se ha cuidado el aspecto del pueblo, las señalizaciones y rótulos de las tiendas van acorde con el conjunto de casas blancas relucientes, hechos con materiales como madera o hierro, consiguen un resultado muy bello, integrado y autóctono.

 

 

 

Tiene 12.782 habitantes, 495 de ellos son extranjeros

 

Vejer tiene 12.782 habitantes censados, 495 de ellos extranjeros, sin embargo, su población en los meses de julio y agosto aumenta de forma considerable y donde más se concentran los turistas, es en las playas de El Palmar, a pocos kilómetros desde el centro del pueblo. Del turismo nacional, Vejer recibe un importante número de visitantes de la Comunidad de Madrid, País Vasco, Cataluña, Navarra y Andalucía. En cuanto al turista extranjero, los que más visitan Vejer provienen de Alemania, Francia y Reino Unido.

 

La antigua villa está rodeada por un recinto amurallado, con un trazado irregular que se ha ido ajustando a los desniveles del terreno. Está flanqueado por cuatro puertas: Arco de La Segur, Arco de Sancho IV, Arco de la Villa y Arco de la Puerta Cerrada. Cuenta con tres torres: la del Mayorazgo, la de San Juan y la de la Corredera.

Otros puntos de interés son la Iglesia parroquial del Divino Salvador, construida en dos etapas; la cabecera gótico-mudejar del S XIV y una ampliación en gótico tardío de finales del S XV y principios del XVI.

El Castillo (SX-XI), Monumento Nacional desde 1931 y de construcción islámica. El Convento de las Monjas Concepcionistas, es el único vestigio del original Convento de Ntra. Señora de la Concepción fundado por Juan de Amaya en 1552. La casa del Mayorazgo, del SXVIII y estilo barroco con dos hermosos patios. El Palacio del Marqués de Tamarón, una casa solariega de finales del S XVII y principios del XVIII, que actualmente alberga la Casa de la Cultura y en la planta baja, la Oficina Municipal de Turismo. Muy pintoresca y visita obligada es La Plaza de España, cuyos orígenes se remontan al siglo XVI.

 

 

 Plaza de “Los pescaitos” e Iglesia del Divino Salvador. / Jaime Becerra

 

 

En 1957, se construyó una fuente en el centro de la plaza con azulejos sevillanos, desde entonces es conocida popularmente como la Plaza de los "Pescaitos". Junto a esta plaza está el Ayuntamiento y algunos de los restaurantes más populares de Vejer. Pero el pueblo es infinito en rincones, arcos, calles, callejuelas, escalinatas y lugares que merecen la pena ser visitados.

 

 Rincones, callejuelas y escalinatas envueltas de blanco. / Jaime Becerra

 

 

Los antecedentes

Bajo las murallas aparecieron materiales de la Edad del Bronce y recientes hallazgos arqueológicos han revelado la existencia de un poblado orientalizante del SVII antes de nuestra era. En el mismo lugar, se han encontrado materiales y restos de muros de época turdetana así como cerámica romana. Otros vestigios de la presencia romana son la Villa de Libreros y sus pavimentos de mosaico, el Horno del Chorrillo y algunos ecos que vagan por las callejuelas voceando el nombre de: Baessipo, topónimo de una población romana citada por Plinio el Viejo, Claudio Ptolomeo y Pomponio Mela, como el lugar más importante de la desembocadura del río Barbate, para algunos historiadores, se referían a lo que hoy es Vejer de la Frontera.

 

 

 Playas de El Palmar en temporada otoño invierno. / Jaime Becerra

 

Playas imponentes y surf

La costa de Vejer de la Frontera está en El Palmar, una pedanía de Vejer que no llega a los mil habitantes censados pero que en verano se llena con la llegada de turistas. Este territorio es una especie de "república independiente", aunque pertenecen a Vejer, son "palmareños".

 

Estas playas, entre Conil de la Frontera y Los Caños, se han puesto de moda atrayendo un turismo en busca de sol, mar, playa, gastronomía y mucho surf. El surf atrae gente durante todo el año, es uno de los motores de la zona. El lugar es maravilloso, conjuga lo rural con escenas paradisíacas de atardeceres "coloraos", tranquilidad, un tiempo más lento y buen clima.

 

 Arena fina y dunas coloridas. Escuelas de surf. / Jaime Becerra

 

El Palmar tiene sus tesoros históricos, como La Torre Nueva o Torre de El Palmar, una vieja torre vigía de las que se usaron entre los SXVI y XIX en todo el litoral gaditano. Justo abajo de la torre, en la playa, se encuentra el búnker de mediados de los años 40 y utilizado en la Guerra Civil. Este lugar tiene un poco de todo, historia, caballos para hacer rutas, surf, pesca, playas de arenas finas y doradas, buenos locales, restaurantes y atardeceres de ensueño. Visitar El Palmar de Vejer es una excelente opción durante todo el año. En invierno es diferente, mucho más tranquilo, sin atascos, con otro sabor, hay que probarlo.

Maskao

 

 

 

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