La luz de Modigliani

03/07/2018

Lleva toda su vida entre cámaras fotográficas, ha retratado a la flor y nata de la sociedad española con su sello personal. Y su famosa foto del "calvo de la lotería", la conocemos todos. Jean Pierre Ledos es un fotógrafo parisino que hace más de treinta años vino a España y se quedó.

 

 Jean Pierre Ledos (autorretrato)

 

 

Quedamos en Cuatro Caminos, Madrid, en el que ha sido su barrio muchos años y al que le tiene un inmenso cariño. Buen conocedor de la zona, transita por el mercado de Maravillas como si fuera su casa. Con la franja de los sesenta superada, Ledos es una persona afable, algo socarrón y exento del chauvinismo francés. Para él los quesos y vinos españoles, son tan buenos como los franceses. De forma reposada, iniciamos la entrevista con respuestas pausadas y en la que intentaré escudriñar sobre su trabajo y su experiencia.

 

“Mi padre tenía mucha afición, murió cuando yo tenía cinco años y me quedé con las cámaras, los focos y empecé a jugar con esos aparatos” 

 

¿Cómo empiezas con la fotografía?

Empiezo de niño. Mi padre tenía mucha afición, murió cuando yo tenía cinco años y me quedé con las cámaras, los focos y empecé a jugar con esos aparatos. Y me gustó mucho fotografiar e iluminar. Ya con 15-16 años, empecé a revelar carretes con los amigos.

 

¿Qué es lo que más te gustó de la fotografía?

Lo de componer, hacer entrar en un marco elementos y buscar equilibrios.

 

¿Te formas como fotógrafo o has sido autodidacta?

De pequeño era de forma autodidacta, pero luego decido dedicarme a la fotografía. Dejé los estudios de medicina, me di cuenta rápidamente que no era para mí y decidí dedicarme a lo que me gustaba, que era la fotografía. Y me apunté al Instituto Francés de la Fotografía en París. Luego empecé como ayudante de un fotógrafo de moda.

 

¿Te gustaba la fotografía de moda?

Si te digo la verdad, cuando estaba en la escuela de fotografía, uno de los profesores me preguntó qué es lo que me gustaba más de la fotografía, yo le contesté que era lo de enseñar las cosas, de una forma diferente a cómo las veíamos normalmente. Es decir, más enfocado al bodegón, a la fotografía de objetos. Pero como era ayudante de un fotógrafo de moda, me atraía la moda, las modelos... bueno, más las modelos -sonríe con picardía-.

 

 Fotografía para Lotería Nacional / Jean Pierre Ledos

 

 

Tienes un gran dominio del laboratorio, ¿crees que eso suma a la hora de hacer fotos?

Claro que sí. Es lo mismo que pasa ahora cuando estás horas delante de la pantalla del ordenador ajustando una foto. En el cuarto oscuro te da tiempo a pensar cómo podrías haberlo hecho mejor, mejorar la iluminación.

El trabajo de laboratorio te ayuda a fotografiar, a iluminar, a tener conocimiento de la luz.

 

Tu trabajo es muy bueno, ¿cuál es tu método?

Yo diría que mi trabajo es clásico. Y ¿método?, es algo bastante intuitivo. La luz me motiva muchísimo, tal vez lo que más me importa es la luz, su dirección, lo que enseña, lo que esconde, las sombras.

Y a la hora de hacer una foto, antes que nada es: cómo iluminar. Y con luz natural, buscar el sitio donde la luz esté más favorable y hablo en concreto del retrato. Y si es en estudio, me fascina crear la luz. Hay un pintor que me ha influenciado especialmente, Modigliani. Desde que empecé a trabajar en estudio, pensé que era la luz que quería.

Me fascina Modigliani porque crea una luz que creo, en su época, era imposible conseguir, es una luz de estudio, una iluminación tan envolvente, que sí puedes recrear en el estudio, pero él, en la época y condiciones en las que trabajaba... yo creo que era una luz que tenía en su cabeza y la proyectaba en los cuadros. Y es la luz que siempre he buscado y al final la he conseguido.

 

“Con el digital al principio me negaba, decía: cómo va a ser mejor o tan bueno como el analógico, el medio formato, etcétera.”  

 

¿Cómo te adaptaste al digital?

Al principio me negaba, decía: cómo va a ser mejor o tan bueno como el analógico, el medio formato, etc. Pero me di cuenta que tenía que hacerlo y empecé a alucinar con la calidad que daba y me encantó. Yo había leído que Sebastiao Salgado, cuando se pasó al digital, había buscado una forma de conseguir la textura y el grano que tenían sus fotos. Y yo también, claro. Ya sabes que trabajo el laboratorio blanco y negro y no me imaginaba una foto sin esa textura, al final, con el ordenador consigues calidad, sin grano, sin esa textura pero de mucha calidad.

 

¿Qué formatos has usado?

Recuerdo que mis primeras fotos las hacía con una cámara Minox que tenía mi padre. Era de microfilm pero me encantaba esa cámara. Luego alguien me regaló una instamatic y cuando empecé a ver que la cosa iba en serio, me compré una réflex de 35 mm. A partir de ahí he trabajado en medio formato, 6x6, cámaras de placa y 10x15, que aquí es la 9x12. Cuando llegué a España tuve que cambiar todos los chasis.

 

¿Qué tipo de fotografía te gusta más hacer?

Por necesidad uno ha hecho todo tipo de fotografía. El bodegón era una cosa que no quería tocar, pero había que ganarse la vida y había que hacerlo. Tuve una época en que hacía muchos bodegones con cámara de placas, me lo tomaba como un ejercicio. Ahora casi no hago nada de objetos, me dedico a fotografiar gente, lo que más me gusta es el retrato.

 

 Inma Cuesta y Luis Tosar / Jean Pierre Ledos

 

 

¿Cómo preparas tus sesiones?

Bueno, la música es importante. Pero eso depende si estás en tu estudio o no, porque hoy, a veces para retratar a alguien te dan 5 minutos en un sitio que no conoces como puede ser el salón de un hotel. Pienso en cómo voy a iluminar, depende un poquito si es un hombre, si es una mujer, los años... y veo que iluminación voy a llevar.

 

¿Prefieres conocer al personaje antes de fotografiarlo?

Me da igual. Cuando empecé a dedicarme al retrato, colaborando con un suplemento llamado Antena Semanal, no sabía quién era la persona que debía fotografiar, yo acababa de llegar a España y no conocía a los personajes.

Y creo que es mejor, porque no tienes una idea preconcebida y lo que te interesa es la persona que tienes delante, no quién es, ni lo que ha hecho que te puede condicionar. Hoy en día es muy fácil, te dicen un nombre, no sabes quién es, miras internet, ves que cara tiene y empiezas a pensar en la luz, fondo. Pero al principio, eso de no tener idea de quién era el personaje, me pareció muy bien.

 

¿Cómo llegas a Madrid?

Estaba en Noruega casado con una noruega, estuve tres años allí y necesitaba un cambio. Pero tenía claro que no quería volver a Francia. Y vine a Madrid porque lo que oía que pasaba en España me gustaba, la música también, el flamenco, Paco de Lucía, Camarón... Y cuando llegué aquí era realmente lo que necesitaba, era el Madrid de 1987. Me perdí "la movida", pero quedaba algo de la post movida, había cierta anarquía que me gustaba mucho.

Y ha cambiado muchísimo, pero me sigue gustando España. Aunque para mí, era mucho mejor antes.

 

 

 Aitana Sánchez Gijón y Barbara Lennie / Jean Pierre Ledos

 

 

¿Te costó mucho empezar aquí?

No, fue muy fácil. Y bueno, me costó como cuesta empezar en un país que no es el tuyo, que no hablas bien el idioma y no conoces a nadie. Pero era muy fácil tomar contacto, tu llamabas a cualquier revista o agencia de publicidad y estaban encantados de recibirte. Incluso al principio no tenía teléfono y era casi mejor, me decían: "bueno, ya te llamamos" y yo les decía que no tenía teléfono, entonces surgía que "ah, bueno, tenemos un tema que podrías hacer".

 

Curiosamente, a los actores no les gusta la foto fija

 

¿crees que el digital ha cambiado el concepto de fotógrafo?

Pues sí, ha cambiado mucho la forma de fotografiar. Y me refiero a la gente que ha cogido una conciencia de imagen y ya es casi imposible fotografiar gente en la calle, no te dejan, se mosquean... no siempre, pero es una tendencia. Y el concepto de fotógrafo, pues sí, que todo el mundo es fotógrafo ahora. Hace poco hice un viaje

a Turquía y era imposible hacer una foto porque todo el mundo hacía fotos, te tienes que apartar de los demás.

Por otra parte, el hecho de poder ver enseguida lo que has hecho es muy bueno. Incluso al principio de fotografiar gente, conectaba la cámara directamente al ordenador, disparas y lo ves en la pantalla, la gente alucinaba; "ya está, tenemos la foto, no hace falta disparar más".

El cliente antes estaba detrás y te decía: "¿seguro que la tienes?, dispara más". En las fotos que hago para carteles de teatro, que es algo complicado y donde todo el mundo debe salir bien, en este caso el digital facilita mucho el trabajo pudiendo disparar muchas fotos sin preocuparte. Pero cuando estoy solo con el retratado, de forma más íntima, no uso el sistema de conectar la cámara al ordenador. Me ayudo con la pantallita de la cámara. Pero también depende, hay gente a la que le da confianza ver una prueba, mucha gente cuando la retratas se bloquea un poco

y el saber que puedes disparar varias fotos, le tranquiliza.

Yo les digo que si no sale bien, se dispara más, no pasa nada.

A los actores, curiosamente a la mayoría, no les gusta la foto fija, están acostumbrados al cine, vídeo e incluso teatro, donde ellos están en movimiento, pero la foto les incomoda un poco.

 

 

 Javier Cámara y Javier Bardem / Jean Pierre Ledos

 

 

¿Algún fotógrafo que te haya inspirado?

Bueno, muchos. Richard Avedon, su trabajo en moda, en retrato. Peter Lindbergh, me encanta como fotografía a las mujeres y el hecho de que sea en blanco y negro. Paolo Roversi en moda y retrato, tanto en blanco y negro como en color. Y uno que me parece maravilloso, es Javier Vallhonrat, es impresionante.

 

Tienes mucho trabajo a tus espaldas, pero para ti, ¿hay alguna foto o un trabajo que sea especial?

Si, un retrato que hice a Miguel Gila, que me parece el más tierno y el personaje me encantó. Es una foto que hice muy rápido en el hotel donde se alojaba. Otra foto que me encanta es de Emilio Buale, lo hice para una revista que tenía una sección que se llamaba perfiles y tenía que fotografiar a la gente de perfil, una cosa que no se me ocurría, captar la mirada de perfil es mucho más complicado y la mirada para mí, después de la luz, es lo más importante por la capacidad que tenemos de comunicar con ella.

Pero pedí a Emilio posar de una forma determinada y me encantó.

 

 

 Miguel Gila y Emilio Buale / Jean Pierre Ledos

 

 

También Pilar Miró, otro personaje que me impresionó mucho. La fotografié con su osito de plata que ganó por Beltenebros, en su casa y con poquísima luz, sentada en un sofá y era importante que no se moviera, pero colaboró en todo lo posible.

 

 Pilar Miro / Jean Pierre Ledos

 

 

¿Está difícil vivir de la fotografía?

Hay cada vez más y más imágenes, estamos invadidos por imágenes. Y cada vez hay más fotógrafos con lo cual, más competencia.

 

¿Tienes previsto hacer alguna exposición retrospectiva?

Si, por qué no. Hasta ahora solo he hecho pequeñas exposiciones.

Jaime Becerra

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