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Una visita a Rota

Más conocida por su base militar que por sus cualidades, que son muchas, la ciudad de Rota se sacude lo castrense para reivindicar sus playas de arena fina, sus callejuelas blancas con coloridas flores, su gastronomía, su historia y el arte a pie de calle. Por Jaime Becerra

Faro de Rota junto a la Avenida San Juan de Puerto Rico / Jaime Becerra


Vecina de Chipiona, Sanlúcar de Barrameda y El Puerto de Santa María, Rota tiene una población de unos 29.000 habitantes y se encuentra a 51 kilómetros de Cádiz, donde se coge el catamarán para llegar en un agradable trayecto de media hora.

La ciudad está enclavada en la costa Atlántica española, en medio de Portugal y Gibraltar. Es un destino vacacional todo el año gracias al buen clima del sur peninsular, lo que le proporciona buenos beneficios económicos. La actividad pesquera es también fuente de ingresos, como la agricultura y la base militar que deja mucho dinero en la ciudad.


"Es un destino turístico todo el año, gracias al buen clima del sur peninsular"

Los musulmanes la llamaron Ribat Ruta, (Ribat -Rábida- de la Ruta). Este Ribat era lugar de peregrinación musulmana de al-Ándalus. Y para llegar, seguían el camino de la Vía Augusta romana. De ahí, el topónimo Rota derivaría del término latín: rupta, que significa "ruta".


Llegar a Rota por mar

Antes de entrar al puerto deportivo de Rota, la atracción desde el catamarán es la "famosa" base militar. A final de septiembre y entre otros buques, estaba el porta aeronaves Juan Carlos I atracado y mimetizado con el paisaje.

No es que sea una vista muy bonita, a no ser, que a uno le gusten los "artefactos" bélicos. Barcos de gris aburrido se divisan a lo lejos y poco más. Lo más animado, un helicóptero que daba infinitas vueltas entre la base y mar adentro.


Vista de Rota desde la Terminal Marítima con el faro y la Parroquia de Nuestra Sra. de la O.



En el puerto deportivo, el catamarán entra despacio hacia la Terminal Marítima. Barcos, veleros y lanchas se aferran a los pantalanes. A poca distancia, se ve el faro de base blanca con una franja roja en su parte superior. A la derecha, el Castillo de Luna y la Parroquia de Nuestra Señora de la O.


La Base

De utilización conjunta hispano-estadounidense, ocupa gran parte del término municipal de Rota y una más pequeña en El Puerto de Santa María.

En septiembre de 1953 y dentro de los Pactos de Madrid, España permite el uso de la base a Estados Unidos, sin poder recuperar su uso único, antes del 9 de septiembre de 2024 y previa comunicación a Estados Unidos.

Cuenta con un puerto y aeropuerto militar. Es base de paso y abastecimiento para aviones y buques de todo tipo, españoles, americanos y de otros países de la OTAN.


El porta aeronaves Juan Carlos I en la base de Rota. /Jaime Becerra



Desde 1985, diversos partidos y movimientos pacifistas protagonizan anualmente marchas en protesta por la presencia de fuerzas estadounidenses en este enclave. Estas protestas generan polémica entre los vecinos con posiciones: "a favor y en contra". La base genera empleos y riqueza debido al dinero que gastan los militares y las administraciones española y estadounidense en Rota. Otros dicen que ya no es tanto, que los americanos tienen de todo en la base y apenas salen por la ciudad. Es un tema controvertido y muy polémico, donde se entrecruzan muchos intereses y opiniones.


"Es una intervención urbana, de las tantas que realiza un grupo de artistas anónimos en distintos puntos de la ciudad"

Buenas pistas

Dejamos atrás el puerto para “asaltar” las calles de la ciudad. Al salir de la zona portuaria, nos recibe el faro que veíamos desde lejos. Ahí está, ufano, de pie, robusto y con las siglas SOS repetidas en su base. Es una intervención urbana, de las tantas realizadas por el grupo de artistas anónimos "Colectivo intervenciones Rota" en distintos puntos de la ciudad. Es un juego muy divertido porque según visitas la villa, te vas encontrando con diferentes intervenciones por las calles. En fachadas, azoteas, esquinas, callejuelas, fuente... Se prodiga la calabaza por ser una hortaliza típica de la zona y todo un símbolo.


Intervención artística en el faro con las siglas SOS en su base y una vieja barca.

Jaime Becerra



Es finales de septiembre y la ciudad está tranquila, unos quince turistas venían en el catamarán para pasar el día. Las vacaciones oficiales ya han terminado, sin embargo, el tiempo es soleado y cálido, con una luz acogedora y un ambiente que invita a dejarse llevar. Esta época, sin el ajetreo del verano, es la mejor para tomarse las vacaciones o realizar pequeñas escapadas. La playa todavía espera, bares y restaurantes funcionando pero con menos gente y sin aglomeraciones, algo que se agradece en estos tiempos que corren.


"En el Castillo de Luna, construido en 1925, está el actual Ayuntamiento de Rota"

Detrás del faro está el arco Puerta del Mar, que pertenece a la antigua muralla islámica que rodeaba la ciudad. Lo corona el antiguo faro de Rota, con luminaria de 1909 y que dejó de funcionar en 1980. Al cruzar el arco estás en la calle Gravina, sigues todo recto hasta Méndez Núñez y a la derecha, hasta la plaza de Bartolomé Pérez donde esta el Castillo de Luna, actual Ayuntamiento de Rota. El Castillo lo hizo construir en 1295, Alfonso Pérez de Guzmán.



Arriba Arco Puerta del Mar desde la calle Gravina con los dos faros de la villa, el actual y el que funcionó hasta 1980. Abajo Castillo de Luna donde se encuentran las dependencias del Ayuntamiento. / Jaime Becerra



El núcleo histórico de la ciudad es pequeño y cómodo para caminar, es entretenido, lleno de rincones, macetas, muchas flores, plazas y plazuelas.

Y hablando de macetas, frente al Castillo de Luna está la Plaza del Padre Eugenio, la que tiene una fuente con dos calabazas. De ahí sale la calle Luis Vázquez donde puedes ver unas macetas únicas colgando en las fachadas. Son rostros modelados en barro, con cabellos de geranio. Piezas con expresiones y detalles en las caras que no dejan indiferente a nadie.



Algunas de las originales macetas que ornamentan la calle Luis Vázquez, próxima al castillo.

Jaime Becerra



La Plaza de Andalucía, pequeña, coqueta y triangular, en poco espacio ofrece muchas opciones. Aquí está el Arco de la Villa, del S XVI, que pertenecía a la Muralla Medieval y ahora comunica con la Plaza de España. También está la Capilla de la Caridad, fundada a finales del S XVI y un par de agradables terrazas para sentarse a mirar el discurrir del día. Aquí nace -o termina- la calle Charco, punto principal de trasiego y encuentro, calle de tiendas y bares, donde es posible tomar el pulso de la ciudad. La crisis sanitaria está presente y el bullicio no es el de años anteriores. Hay muchos negocios que han cerrado y otros están a punto de hacerlo.


Calle Charco con sus lonas para dar sombra y las siempre presente macetas con flores.

Jaime Becerra



Pero el sur es alegre por naturaleza y el buen tiempo anima a la gente a salir, a sentarse en las terrazas, a echar un ratito con sus mascarillas y con las medidas sanitarias bien aprendidas.


De la Plaza de Andalucía y junto al Arco de la Villa, sale la calle Álvaro Méndez. Al subir por ella y a unos pocos metros, hay una especie de plaza con la torre de La Merced que ahora es la Oficina de Turismo de la ciudad. La torre es el único resto arquitectónico de lo que fue el antiguo Convento de la Merced, del siglo XVII. Su construcción se finalizó el día 25 de Octubre de 1620.


Torre de La Merced y Oficina de Turismo de Rota / Jaime Becerra


Pero la actual torre no es la original, fue destruida por un huracán que azotó la Villa de Rota en 1722, reconstruyéndose de nuevo y restaurada en varias ocasiones. Su cúpula en semi esfera, está recubierta de brillantes azulejos blancos y azules.


"Es un gran patio central donde se acomodan los locales, con columnas, arcos y paraguas"

Pegado a la torre está el Mercado Público, construido sobre los restos del antiguo convento entre 1928 y 1929. Es un mercado original, más bien pequeño y acogedor. Es un gran patio central con pasillos alrededor donde se acomodan los locales, con columnas, arcos y paraguas. En el centro hay terracitas, plantas y una gran luminosidad en una atmósfera sosegada.


Interior del Mercado Público junto a la torre de La Merced / Jaime Becerra



En la Plaza de Bartolomé Pérez y en frente del Castillo de Luna, se encuentra la Parroquia de Nuestra Señora de la O. Pagada por Rodrigo Ponce de León, la construcción del templo finalizó en 1537. De estilo gótico tardío con tendencias platerescas y renacentistas, en su interior destaca la mezcla de estilos Gótico, Isabelino, Plateresco y Barroco.


Parroquia de Nuestra Señora de la O / Jaime Becerra



Por el Paseo Marítimo de la playa de La Costilla, en una esquina donde empieza el hotel Duque de Nájera, se puede leer en unos azulejos en la pared: "Bésame en esta esquina", otra intervención del colectivo de artistas "Intervenciones Rota". Más adelante, en dirección al puerto, en el muro hay una puerta de arco apuntado -u ojival- que comunica con una callejuela, a través de ella se puede conseguir una bonita fotografía con la Parroquia de Nuestra Señora de la O al fondo.



Arriba Esquina en el Paseo Marítimo con la frase: Bésame en esta esquina.

Abajo Puerta ojival en el muro que permite conseguir una buena fotografía.

Jaime Becerra



Desde el Paseo Marítimo se puede ver la amplitud de una de sus playas y por el mar, al fondo, la silueta de la ciudad de Cádiz en la que se reconoce el faro de San Sebastián y la torre de telecomunicaciones de Telefónica, conocida por todos como el “Pirulí”.


"Rota cuenta con una rica gastronomía basada en sus productos del mar y de la tierra"

Rota disfruta de dos zonas de playas urbanas extensas, de arena fina y bañadas por el Atlántico. Las más conocidas, por estar junto a la ciudad, son: La playa de La Costilla y del Rompidillo.


Playa de la Costilla

Es, sin duda, la más conocida y la más visitada. Es de las más extensas de la localidad, con unos cuatro kilómetros de longitud. Tiene un largo paseo marítimo con locales donde degustar los platos de la zona. Rota cuenta con una rica gastronomía basada en sus productos del mar y de la tierra, con platos como la Urta a la Roteña, la Berza Roteña, el Arranque Roteño y la Tintilla de Rota, un vino local del que están muy orgullosos.


Playa de la Costilla a finales de septiembre. Vecinos y vecinas se juntan bajo las sombrillas.

Jaime Becerra



Al ser tan extensa, esta playa tiene diferentes nombres. La parte frecuentada por surferos y vecinos de la ciudad, se conoce como El Caracol; los turistas se bañan en La Costilla; los más jóvenes prefieren las zonas de Santa Marta o El Hornito y los turistas más pudientes, van a Virgen del Mar.


Playa del Rompidillo

Más ancha que la playa de La Costilla, es perfecta para la práctica de todo tipo de deportes, tanto en la arena como en sus aguas cristalinas. Dicen que es una playa muy tranquila, muy familiar. La última parte de esta zona es la playa del Chorrillo. También se encuentran en este tramo, la playa Los Galeones y la del Almirante.


Playa del Rompidillo desde el Mirador de las Almenas /Jaime Becerra



Este artículo no es más que una pincelada donde nos hemos dejado muchas pistas en el tintero, pero en Rota hay muchas más cosas para ver, es cuestión de visitarla y descubrirlas. En mi caso, conocer la ciudad ha sido una agradable sorpresa que he querido compartir y a la vez recomendar una visita a Rota. Y si la haces con el catamarán, más divertido aún o







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