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La artista feliz

Su tarjeta de presentación es una sonrisa amplia que enseña su alegría. Autodidacta, pide permiso para llamarse artista aunque su arte reboza por todas partes, sin certificado, pero con cuño de autenticidad. Por Jaime Becerra


MJ Mares, artista multidisciplinar / Jaime Becerra


De sus cuadros a sus fotos, pasando por la escritura o la costura, MJ Mares (María José Mares) realiza un viaje honesto de expresión y creatividad que convierte en obra. Nada académica, sin contaminación y algo Naif, su arte es un verso libre de sonrisa eterna. Humilde y espontánea, su gran motivación es crear, expresarse. Está en constante ebullición y eso se nota en sus collages y fotos llenos de historias y mucho trabajo. Es una artista en mayúsculas, aunque no le preocupen las etiquetas. Ella es feliz.


¿De dónde es, María José?

Soy del barrio San Severiano (Cádiz), de lo que se llamaba el Grupo Astilleros. Mis ventanas y mi balcón daban a los astilleros. Toda mi infancia, todo lo que recuerdo, siempre ha sido ver a los hombres de Astilleros. Nos sentábamos mi hermana y yo en el balcón y veíamos a los hombres trabajar, y me encantaban "las jirafas", que eran las grúas. Se movían y para mí eran como monstruos, se movían para un lado o para otro. Además, lo bonito era que yo sabía que no eran monstruos porque veía al gruista como la manejaba para recoger las planchas. También me ha influido mucho, que he vivido siempre mirando al mar.


Hemos quedado junto a El Pelícano, es un sitio que le gusta, ¿por qué?

(Se ríe). Sí, es un sitio muy mágico. Lo conocí cuando tenía unos 16 años, en mi época adolescente que, como cualquier otro adolescente, tuve un desamor. El chico me dejó y yo estaba muy triste. Y como resulta que mi madre no me quería ver triste, en casa no podía llorar. Entonces me venía a este rincón a llorar mis penas, aunque realmente no lloraba tanto porque cuando llegaba aquí, la fuerza del mar, el sol, las gaviotas, todo me hacía ser inmensamente feliz y me daba mucha fuerza, así es que al final, tampoco lloraba tanto.


Entonces y después de años, para mí siempre ha sido un sitio muy mágico. Si vengo a Cádiz, porque vivo en San Fernando, siempre paso por mi sitio mágico... igual que cargas el móvil, pues yo me cargo aquí.


Desde pequeña, mientras las niñas jugaban a correr o a la pelota, yo dibujaba y diseñaba los trajes que les hacía a mis muñecas.

Dibuja, hace collages, fotos, le gusta escribir... ¿Cómo se definiría?

No sé, realmente no me defino. Quizá podría decir, artística. Desde pequeña, mientras las niñas jugaban a correr, a la pelota o a los muertos, que yo odiaba eso, yo estaba en otras cosas. Me gustaba mucho hacerle los trajes a mis muñecas, los diseñaba y dibujaba antes de hacerlos. Dibujaba mucho y las monjas te reñían porque estaban explicando y no querían que dibujaras, yo siempre estaba haciendo espirales o palitos, incluso ahora, en mi trabajo sigo haciendo lo mismo. Lo de pintar ha sido más tarde, las telas, el collage, me encanta, creo que es donde dejas volar toda tu imaginación.


¿Desde cuándo siente la vocación artística?

Te puedo decir, o siempre, o nunca. Siempre, porque siempre he sentido las cosas artísticas. Me pasó con la fotografía, yo miraba antes de hacer fotos, mi ojo siempre está mirando "la foto". Ahora mismo estoy aquí sentada y estoy viendo el punto de fuga... igual me pasaba con el lápiz, estaba haciendo cualquier cosa y dibujaba.

Entonces, la vocación, yo creo que desde siempre... o nunca, porque realmente ni me siento pintora, fotógrafa, escritora... soy un poco de todo.


MJ Mares, junto al bar El Pelícano, en la terraza que mira al mar. Un sitio que le trae recuerdos de adolescencia, para ella es un lugar mágico donde “carga sus pilas”.



¿Es artista autodidacta?

Soy autodidacta. Es una pena porque cuando la gente dice autodidacta, lo dicen como un orgullo, yo no lo digo como un orgullo. Me hubiera encantado haber tenido clases de todo. He hecho algún taller, es cierto, pero de días, a lo mejor tres días dos horas diarias. Entre que llegas, te sientas y te vas, ya no te da tiempo. Hice un taller de fotografía hace muchos años y fue el que me cautivó, y un taller de pintura en tela, que era algo que me faltaba. Ya todo lo demás, lo he aprendido yo. Ser autodidacta es cansado, lo que una persona con formación lo hace en dos minutos, tú, para llegar a eso, te llevas por lo menos una semana. En la costura también soy autodidacta y es complicado.


Empecé dibujando manga. Crecí en la época de Heidi y Marco, cómo no me va a gustar el manga.

Muchos cuadros suyos llevan temáticas de mujer, ¿a qué se debe?

Eso digo yo, ¿por qué hago tantas mujeres? (carcajada). Cuando estoy haciendo una colección, digo: llevo ocho mujeres ya hechas. Me gusta mucho la temática de mujer. Yo empecé dibujando Manga, soy muy de Manga, no lo puedo evitar. Crecí en la época de Heidi y Marco, es que es normal, cómo no me va a gustar el manga. Y me gusta lo que es la mujer. A veces he hecho autorretratos o me gusta hacer, como dice la cantante Vanesa Martín "todas las mujeres que habitan en mí", porque unos autorretratos, cierto que soy yo, pero otros son mujeres que a lo mejor me gustaría ser.

Creo que por eso pinto tantas mujeres.



Arriba Sueños alborotados Abajo Menina vaquera bailando. Ambos cuadros con técnica

de Collage. Obras de MJ Mares.



Sus cuadros van desde el color rabioso al negro y grises, ¿tiene que ver con sus estados

de ánimo?

Totalmente. Bueno, hay muchos que hago a colores porque a la gente no le gusta el negro. A mí me gustan las cosas grises y negras, yo voy vestida siempre de negro, me encanta el ne- gro, pero claro, en los cuadros el color es muy importante, entonces, a veces, metes el color para dar más alegría o simplemente para que sean más llamativos. Normalmente cuando pongo una exposición, hay una pared llena de colores pero siempre tengo mi pa- red preferida, que es la triste.


Yo siempre estoy feliz, me considero una persona feliz y creo que poca gente puede decirlo.

¿La triste?, si se le ve muy alegre.

Sí, yo siempre estoy feliz, me considero una persona feliz y eso muy poca gente puede decirlo. Pero lo he comprobado con los años. Cuando era pequeña pensaba que todo el mundo era feliz. He tenido la suerte de vivir en una familia muy feliz, mis padres se querían mucho, mi casa era una casa de amor, no había problemas y claro, yo pensaba que en todas las casas era igual; hasta la adolescencia más o menos, no me di cuenta que la gente no es feliz y menos en la infancia, que los padres no son tan buenos ni las madres son tan buenas... entonces me di cuenta que yo era una persona feliz. Y tengo la suerte de disfrutar el instante, algo que a la gente le cuesta mucho trabajo. Y sobretodo, valorar lo que tengo, todas las mañanas, doy gracias a dios, a la eternidad, a lo que sea por lo que tengo. También trabajo en un hospital, y eso influye.


Es muy expresiva, ¿Su arte es también una forma de comunicarse?

Claro, sí, sí. Piensa que todo lo que yo siento, todo lo que pienso, si yo no pintara, si yo no hiciera fotografía, me moriría, necesito soltarlo. En la pintura, es maravilloso, tu coges el lápiz y en un momento... si hay algo en lo que soy buena, soy boceteando, boceteo muy rápido y eso es maravilloso porque ya lo he echado todo ahí. Me gusta mucho el collage, es divertidísimo porque meto de todo, yo meto hojas, periódicos, telas... muchas cosas. Y si es divertido pensarlo, más divertido es hacerlo porque es muy difícil, tienes que saber de todo. La parte de bricolaje... mi padre era un manitas y también pintaba. Le debo a mi padre la enseñanza del bricolaje. Por eso el collage me encantó, recojo un montón de cosas, quedan muy coloridos, muy expresivos.




Arriba New York Centro El silencio dijo si Abajo Geisha. Los tres cuadros con técnica de collage. Obras de MJ Mares.



¿Se podría decir que es arte a partir del reciclado?

¡Claaaro!. Por ejemplo, los periódicos, que reciclo muchos, me encanta trabajar con ellos en los cuadros. Es muy divertido porque tú no sabes lo que vas a pintar o lo que vas a meter de periódicos, qué vas a meter de telas... voy reciclando de todo, los billetes de tren... mis amigas ya me conocen y siempre están: ¿tú esto lo necesitas?, y yo, dámelo, dámelo, La verdad es que es una forma de reutilizar.


¿En qué se inspira?

Mi cabeza nunca está quieta. A lo mejor voy por la calle y veo cualquier cosa, colores o imágenes, entonces digo, sería bonito un cuadro con esto. Y no me considero pintora, los pintores no te consideran pintora porque no has estudiado Bellas Artes. Me he movido en mundo de pintores, para ellos, si no ha hecho Bellas Artes y además haces collages, puf.

Me gusta mucho el cine, y salgo de ver una película con un par de cuadros en la cabeza.


MJ Mares con su eterna sonrisa. / Jaime Becerra



¿Tiene algún referente artístico?

Partimos de la base que yo no tengo mucho tiempo porque tengo mi trabajo, que no tiene nada que ver con todo lo que hago en pintura, fotografía... y no me puedo poner mucho a mirar. Ahora, a mí, siempre desde pequeña, me llamó la atención Zurbarán, las telas, los tejidos que pintaba. Yo era pequeña y mis padres me llevaban a ver sus cuadros y yo me quedaba mirándolos, tendría siete u ocho años. Yo decía, ¡qué telas! Después supe que los padres de Zurbarán eran comerciantes de telas, por eso las pintaba tan bien. Me gustan mucho los ilustradores y las ilustradoras manga, me encanta la gente joven, que no son famosas, pero me gusta mucho su arte.


Ha hecho varias exposiciones.

Sí, y la verdad es que las exposiciones me vienen, normalmente, sin yo buscarlas. La primera sí, la busco yo por un desamor, porque mi vida la van marcando los desamores, pero siempre para bien, nunca para mal.

Terminé una relación y cuando terminas una relación, tu vida se acaba, en esos momentos, claro está. Además, coincidía que mi padre había fallecido, él pintaba y había expuesto, todo se juntó. Recuerdo entrar en una cafetería y tenían una exposición, me pongo a mirarla y pregunto a la chica: ¿esto cómo va? Me dice, tú te apuntas, hay una lista de espera. Digo vale, apúntame y le pregunto: ¿para cuándo es? Era agosto y me dice: es para noviembre. ¿Qué pongo, de qué son los cuadros? Y le digo: no, no tengo cuadros. Me mira y se ríe... ¿Y eso? Digo no, porque he pensado que es el momento de pintar. Y dice, bueno, vale, ¿pero qué pongo? Tú no pongas nada, pon cuadros. A raíz de eso, empiezo ya a exponer. Eso fue en 2016, en un bar en San Fernando. Yo necesitaba hacer un cambio y además, si lo que tú haces no lo expones, no sirve para nada.


Y de las exposiciones, lo que me encanta es escuchar a la gente, lo que opinan de mis cuadros, es muy divertido, te hace sentir muy bien.


Me encanta porque la gente hace de mis cuadros una historia.

¿Y qué opiniones escucha?

Me hace mucha gracia porque la gente siempre explica el cuadro. Mis cuadros son muy llamativos, no son acuarelas, no son óleos y la gente entra y les impacta un poco. Un grupo de personas dicen: "esto parece que es...", entonces empiezan a contar y me gusta escuchar esas historias, que por lo general, no se parecen en nada a lo que yo quiero contar, otras veces, sí. Hay cuadros que los ven muy tristes y al contrario, son divertidos. Me encanta porque la gente hace de mis cuadros una historia.


¿Y con la fotografía, cómo y cuándo empieza?

Empiezo en 2012 ya con una cámara mía. Pero la fotografía siempre ha estado en mi casa, mis padres tenían una cámara para todos. Desde pequeña siempre posando, porque era la más chica. Mi hermana mayor hacía muchas fotos y en mi familia todos hacen fotografías. Pero tengo poco tiempo, a mí me gusta hacer robados, coger mi cámara e irme por la calle y hacer robados. Y para eso necesitas tiempo y a mí siempre me falta (se ríe). Por eso me he tirado mucho a la foto de carnaval para aprender, en fotografía también soy autodidacta y de cámaras entiendo muy poco. Cuando me reúno con amigos fotógrafos y empiezan a hablar de cámaras, no entiendo nada, yo soy mucho de ojo.


Y aprendo mucho en el carnaval. Piensa que yo tengo ahí, en un coro, cuarenta personas para mí, cantando, moviéndose, que eso es dificilísimo y a mí me encanta el retrato. Y es complicado, que si una mano por medio, que si se mueven, saca la lengua... es un aprendizaje total.


También me gusta mucho hacerle fotos a la gente normalita, la gente guapa siempre salen bien. Escuchas muchas veces a gente que dice: "yo no me hago fotos porque nunca salgo bien", entonces, me gusta ponerme el reto de gente que le tengan miedo a la fotografía y sacarle una buena foto. Me gusta cuando me dicen: "Ah, me gusta, que bien he salido". En carnaval, coristas, chirigoteros... se sienten muy felices cuando les hago fotos.



Arriba Se perdió en la niebla Abajo Penitencia. Fotografías de MJ Mares



¿Qué le aporta la expresión artística?

Me da felicidad. Tengo un cuadro de una chica que es la decepcionada, entonces, toda esa decepción que YO tenía, se queda en el cuadro, y eso me da mucha felicidad, si tengo algún sentimiento más negativo, se queda en el cuadro. Y aparte, cuando la gente ve tus cuadros y le gustan, te da felicidad. Con las fotos, yo me lo paso genial, en carnaval, con mi cámara, empiezo desde por la mañana hasta que se va la luz haciendo fotos. No paso los carnavales como la gente con su pandilla, bebiendo, riéndose... Yo llevo ya desde 2012 con mi cámara, haciendo fotos a la gente... sin beber (suelta una risa ancha), pero captando los momentos, y en carnaval se captan muchos momentos, de felicidad, de cansancio... hago más fotos cuando están en sus descansos, es cuando son ellos, ahí es cuando cojo la esencia de cada uno.


Sol. Fotografía de MJ Mares



Y también escribe.

Cuando era pequeña, en mi casa todo el mundo leía. Mi padre compraba el periódico, yo era muy pequeña y me sentaba con él a ver el periódico, no entendía nada, por supuesto, pero a mí me encantaba. Además, el Diario de Cádiz era inmenso, muy grande y una de las páginas me caía a mí, esa era la que leía. Descubrí ahí a Bartolomé Llompart, un columnista de aquí de Cádiz y escribía cosas cotidianas que me llamaban mucho la atención, y yo decía: yo quiero ser Bartolomé Llompart. Él escribía columnas y mis escritos son cortos, basados en cosas muy normales, estilo novelitas que suelen ser de un folio. Por eso cuando hago los cuadros, aparte de poner el título, escribo una historia con el cuadro.



Arriba Brilli brilli Abajo Gato. Los cuadros de MJ Mares llevan un delicado trabajo de elaboración. Patronaje para piezas en tela, corte y costura. Selección y reutilización de

materiales de todo tipo y por supuesto, bocetos y posteriores dibujos y pintura. Trabaja siempre con pegamentos de primera calidad que ofrecen un acabado perfecto y duradero.



¿Cuánto tiempo le lleva hacer un cuadro?

No te lo puedo decir, pero llevan mucho tiempo. El collage sobretodo... pega, espera que se seque, pintar la tela, luego pegarla al cuadro, buscar materiales, prepararlos para añadirlos. Yo suelo llevar tres cuadros a la vez, si uno está mojado, me dedico a otro. Cuando tengo una exposición, pinto más rápido porque tengo una fecha que cumplir.


¿Cómo definiría su arte?

Es difícil. Yo siempre digo que mi técnica es collage y pintura en tela.


¿Algún proyecto en mente?

Pues mira, tenía que haber expuesto en enero, pero he tenido que aplazarlo. Creo que en abril vuelvo a pintar. Lo que también voy a hacer, es un librito con los escritos que hago y darles continuidad, porque siempre los termino con un: "continuará".



Arriba Y voló. Abajo Foto de un componente de un coro de carnaval de 2019. Esta imagen fue portada de Maskao en el número de febrero de 2020 / Fotografías de MJ Mares



Un descubrimiento

Mientras preparábamos el número de febrero pasado en Maskao, uno de los reportajes era sobre el coro callejero de Luis Frade. Los carnavales de Cádiz tienen una identidad propia y como cada año en febrero, sacamos un tema relacionado con esta fiesta.

Como el coro aún no presentaba en público su tipo (disfraz) y no lo haría hasta después de ser publicado el reportaje, les pedimos fotos del año anterior y, entre todas ellas, nos llamó la atención el trabajo de MJ Mares. Tanto así, que una de ellas, las del “Maorí”, la utilizamos como portada de ese número. Contactamos con ella para pedirle autorización para publicar la foto y descubrimos que había mucho más que una fotógrafa, descubrimos a una artista que merecía ser entrevistada y nos hablara de su trabajo.

Y nos encontramos con una persona afable, alegre, sencilla y humilde, llena de expresión en la que ebulle la creatividad. Es una artista feliz o


Si queréis ver más de MJ Mares: Facebook / Instagram
















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