• Jaime Becerra

Los vinos del cariño


En apenas cuatro años, dos jóvenes emprendedores han puesto en órbita los vinos de su bodega en El Puerto de Santa María. Una apuesta seria, muy cuidada y envuelta en mucho cariño. Cariño por lo que hacen, por la uva, por la tierra y por lo natural sin aditivos. Esta es la historia de Rocío y Alejandro, dueños de Bodegas Forlong.

Alejandro Narváez y Rocío Áspera, dueños de Bodegas Forlong / Julio Áspera Doello

Con gran simpatía e incluso algo de guasa, son capaces de explicar de forma clara y amena, hasta los aspectos más complejos de la elaboración de los vinos. Son agradables y buenos comunicadores, pedagógicos incluso cuando se trata de ofrecer una cata, saben muy bien lo que hacen y disfrutan contándolo. Es su pasión y funcionan como un equipo muy bien conjuntado.

¿Cómo surge la idea de montar la bodega?

Bueno, realmente no era algo pensado, todo fue surgiendo poco a po- co. En el año 2007 la familia de Rocío compró la finca en la que se encuentra la bodega, en 2009 sin tener experiencia previa hicimos una vendimia y una vinificación de las uvas, este proceso nos enamoró. Así que decidimos formarnos para poder empezar el proyecto. Tras cursar una serie de estudios, tuvimos la oportunidad de tomar experiencia en otras bodegas; Rocío trabajó en Bodegas Luis Pérez en Jerez, después, la familia Pérez, a la que queremos como si fueran nuestra familia, nos animó mucho para construir algo propio. Por mi parte tuve la oportunidad de trabajar en dos Castillos Franceses bastante conocidos, el primero Chateau D’Aydie, de la Famille Laplace en Madiran y el segundo Smith Haut Laffitte en Burdeos, en este último, al que considero mi gran amigo Yann Laudeho (Jefe de la bodega) me enseño a mimar y a tratar la uva con suma delicadeza, para poder conseguir un vino de gran calidad e identidad. Con estas experiencias, nos pusimos manos a la obra.

En cuatro años, han pasado de producir 3.000 a 60.000 botellas de vino por cosecha

Habéis comenzado hace cuatro años, ¿qué balance hacéis?

La verdad que da algo de vértigo, ni siquiera lo llegamos a pensar. En febrero de 2014 sacamos al mercado 3.000 botellas de vino, a día de hoy producimos unas 60.000 en cada cosecha, esta claro que al principio no teníamos la infraestructura que tenemos hoy. Cada paso que damos es un paso reflexionado, crecemos pero siempre pensando y estudiando lo que hacemos, una de las cosas que nos impresiona es cuando importadores de otros países se interesan por nuestros vinos, trabajamos con 9 países de la Unión Europea, EEUU, Australia y Japón.

Alejandro, en medio de los viñedos de Bodegas Forlong / Julio Áspera Doello

En vuestra web pone : “El proyecto de Bodegas Forlong es renovador, es un soplo de aire fresco".

¿Por qué es renovador?

Bueno, renovador puede sonar bien o puede sonar mal, dependiendo del contexto en el que lo asimile cada uno.

En nuestro caso lo que teníamos claro es que queríamos diferenciarnos. Por ejemplo con el hecho de implantar el cultivo ecológico y biodinámico en los viñedos y en la elaboración del vino.

Después el hecho de hacer vinos tranquilos dentro de una zona conocida por los vinos fortificados. Hacer un diseño de etiquetas diferentes, todo eso para nosotros era un soplo de aire fresco, seguro que al principio podría parecer raro por ser diferente, pero hoy no hay visita, cata o encuentro en el que alguien no nos felicite por el diseño de las etiquetas o por el hecho de hacer un proyecto ecológico en esta zona, ese tipo de halagos nos hacen valorar aún mas nuestro proyecto, porque al final ves que tu esfuerzo tiene su recompensa.

¿Qué se estudia para ser enólogo o enóloga?

El Enólogo es la persona formada para poder controlar tanto el viñedo desde su plantación hasta su desarrollo

y capacitada para elaborar el vino, así como controlar toda su crianza y posterior embotellado. Y para ser Enólogo, hay que pasar sí o sí por la universidad y hacer el Grado de Enología, de hecho en la UCA (Universidad de Cádiz), es uno de los grados que cada vez gana más adeptos.

También hay otras titulaciones, como el Grado Superior de Vitivinicultura, con el cual se adquiere una base para poder desempeñar un trabajo tanto en bodega como en viñedo. Incluso hay un Grado medio de producción de vinos y aceites. Con esta cantidad de titulaciones, hay un gran numero de personas preparadas para trabajar en bodegas que echaban en falta esas formaciones para sus trabajadores.

“Una cata para nosotros es un acto pedagógico donde podemos enseñar y hacer descubrir cosas”

Las catas son pedagogía pura, ¿la gente sabe de vinos?

Pues cada vez más la gente se preocupa por lo que consume, quiere saber de donde viene, cómo se hace, a qué sabe, a qué huele.

La gente aprende de las variedades, de los suelos, de las palabras que en un principio suenan a una cosa y cuando las explicamos entienden su significado. Una cata para nosotros es un acto pedagógico donde podemos enseñar

y hacer descubrir cosas, cómo trabajamos o cómo elaboramos.

Pero también la cata es un momento de disfrute, el vino históricamente ha estado siempre unido a las reuniones, a los bueno momentos y realmente en una cata es lo que queremos, que la gente aprenda pero que disfrute y se vaya contenta a casa.

Rocío y Alejandro en una cata reciente en El Teniente Seblon en Cádiz. / J. Becerra

¿Qué es una viticultura ecológica y un vino ecológico?

La viticultura ecológica es trabajar el viñedo sin usar ningún producto químico de síntesis, pero después dependiendo del productor, esto irá acompañado de desarrollar un ecosistema propio dentro del viñedo para poder llegar a un equilibrio entre los insectos buenos y malos, los hongos y otros microorganismos que actúan.

En nuestro caso, usamos cubiertas vegetales que nos ayudan a intervenir lo menos posible en el viñedo.

El vino ecológico es realmente hacer el vino siguiendo el reglamento europeo de Vino Ecológico, en el reglamento aparecen las diferentes cosas que se pueden usar o dejar de usar, en nuestro caso vamos mucho mas lejos, respetamos al máximo la uva y sus posterior paso a vino sin aditivar nada al vino, simplemente un poco de sulfito como conservante (siempre en dosis muy bajas) para no alterar la identidad del vino que estamos haciendo, porque así podemos defender un vino de terruño, un vino que cuando alguien lo abre aquí, en Madrid o en Nueva York, diga: “esto es un vino de Cádiz.”

Las etiquetas de los vinos son muy originales, ¿quién las diseña?

Tenemos la suerte de tener una familia muy completa, Victoria Cerezo, prima de Rocío, es ilustradora y diseñadora gráfica, ella es la que nos hace muchos de los diseños, de hecho los mas conocidos como “El hombre pez” y la "Vaca con bigote" son de ella. En otras hay fotografías como en la dorada del vino 80/20 o el corazón de Mon Amour, estas son realizadas por Julio Áspera, fotógrafo artístico y hermano de Rocío.

Etiquetas y botellas / Bodegas Forlong

¿Para vosotros, cuál es el mejor vino de Forlong?

A todos los queremos por igual, en todos ponemos el mismo cariño y en cada uno de ellos, buscamos algo especial y que los haga diferentes. Seguro que hay algún "prefe", pero no lo vamos a decir, no vaya ser que se enfaden los demás.

Forlong blanco y Petit Forlong, son los vinos más producidos, con unas 37.000 botellas

¿Y el vino más vendido?

Forlong Blanco (El Hombre Pez) y Petit Forlong (EL Gallo Pijo), son los vinos de los que tenemos más producción, entre los dos sumas unas 37.000 botellas.

Forlong Blanco / Julio Áspera Doello

Hasta ahora, ¿qué ha sido lo más duro del emprendimiento?

Todos los momentos son duros, está claro que el comienzo es lo peor, porque partes de nada y tienes que hacer creer a los bancos e instituciones que tu proyecto es algo que realmente va a funcionar, en esos momentos es cuando o bien te haces fuerte o abandonas, porque cada reunión tiene su jarro de agua fría. Pero el apoyo mutuo de Rocío y mío, así como el apoyo de la familia, hizo que pudiésemos sacarlo adelante.

A día de hoy está claro que las preocupaciones son otras, pero también se piensa en si algo va a funcionar o no

y en que debemos mejorar o cambiar para poder seguir nuestro camino.

La presencia en Ferias es fundamental para dar a conocer la marca. / Bodegas Forlong

Los vinos de Cádiz están en alza, ¿a qué creéis que se debe?

Los vinos de Cádiz están en alza, lo vemos cuando salimos de aquí y la gente se pide un tinto de Cádiz en una barra en Madrid o en Bilbao. Tenemos un terruño privilegiado con mas de 3.000 años de historia en cuanto

a producción de vinos, esto quiere decir que es una buena zona para hacer vino. También los productores de la zona, estamos defendiendo las elaboraciones de calidad y eso lógicamente hace que la gente disfrute de los vinos y los aprecie.

¿Qué producción tiene la bodega?

En la actualidad tenemos 17 hectáreas de viña en producción, y hacemos alrededor de unas 60.000 botellas al año.

¿Se puede visitar la bodega?

Si, organizamos visitas bajo reserva. El precio de la visita son 15 €

La bodega se puede visitar bajo reserva.

¿Dónde se pueden comprar los vinos de Forlong?

Pues estamos encantados de que los compréis en esas preciosas vinotecas que seguro tenéis cerca de casa. La persona que os atienda, seguro que es capaz de transmitir y de dar valor a cada uno de los vinos que hacemos. También online tenéis diferentes tiendas que venden nuestros vinos.

Jaime Becerra / Maskao

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